TARTA CRUDA DE ZANAHORIA

La versión más saludable de la famosa tarta de zanahoria

Adoro los postres, pero soy consciente de que normalmente no son una buena elección.

Estamos evolutivamente hechos para que nos gusten los alimentos dulces, pero en una época de abundancia de comida como en la que vivimos, vamos sobrados de azúcares, harinas y demás alimentos ultraprocesados.

Disfrutar de un postre saludable parece misión imposible, pero existe una forma de no-cocinar que hace que los alimentos brillen con luz propia y que no pierdan sus propiedades.

Esta tarta cruda de zanahoria que hoy te presento es un claro ejemplo de ello: los ingredientes utilizados están en su estado natural. ¿Cómo? Simplemente optando por alimentos frescos y procesándolos al mínimo para que se conviertan en un postre nutricionalmente apto y sabroso.

La tarta de zanahoria siempre ha sido mi favorita, pero no es apta para comer todos los días. Por eso, esta versión está pensada para disfrutarla más a menudo sin remordimientos ni culpas.

Tarta cruda de zanahoria

Tarta cruda de zanahoria

Ingredientes de la tarta cruda de zanahoria

-8 zanahorias medianas

-1 taza de nueces (reservar unas cuantas para decorar)

-1 taza de dátiles sin hueso

-1/2 taza de coco rallado

-2 cucharadas soperas de aceite de coco puro

-1 cucharada sopera de harina de coco

-1 cucharadita de canela

-1 cucharadita de jengibre fresco rallado

-1/2 cucharadita de nuez moscada rallada

Para el frosting
-1 taza de anacardos remojados

-3 cucharadas de zumo de limón

-2 dátiles

Primero de todo prepararemos el frosting:

Escurrimos los anacardos previamente remojados y los introducimos dentro de la batidora de vaso. Yo uso una Vitamix. Añadimos también el zumo de limón y los dátiles. Trituramos hasta obtener una textura muy cremosa y sin grumos.

Si a la batidora le cuesta mucho, podemos añadir un chorrito de agua vigilando que no se vuelva una mezcla demasiado líquida. Reservamos en un tarro en la nevera.

Para hacer la base:

Trituramos en una procesadora de alimentos las zanahorias con el resto de ingredientes.

Si nos gusta encontrar trocitos más grandes de algunos ingredientes como por ejemplo las nueves o los dátiles, podemos trituarlos a parte menos tiempo.

Untar con aceite de coco un molde redondo desmoldable y verter la mezcla. Con la ayuda de una espátula o una cuchara, repartimos bien la mezcla para que quede la superfície plana.

Servimos:

Desmoldamos la tarta y le damos la vuelta encima de una tartera o de un plato. A continuación, vertemos con la ayuda de una espátula el frosting de anacardos por encima y finalmente decoramos con unas nueces.

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